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Original  

 

Costes del dolor neuropático según etiología en las Unidades del Dolor en España.

Autores: Rodríguez , M J ; García , A J ;

Codigo de referencia de este contenido:
García , A J ; Rodríguez , M J ; :Costes del dolor neuropático según etiología en las Unidades del Dolor en España. Rev Soc Esp Dolor 14 (2007);6 :404 - 415
 

 

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INTRODUCCIÓN


El dolor es el síntoma de consulta más frecuente por el que acuden los pacientes a las consultas médicas y uno de los peor tratados. Está considerado como uno de los principales problemas de salud pública debido a las repercusiones socioeconómicas, por su influencia en la modificación de conductas, su repercusión en el campo laboral, su importancia en cuanto al sufrimiento del que lo padece, y su responsabilidad en el terreno familiar, laboral y social, todo ello hace que esté considerado como una epidemia silenciosa. La presencia de dolor en múltiples enfermedades se considera, y es aceptado, como un sufrimiento innecesario, inútil, que en múltiples ocasiones es responsable de un aumento de la morbilidad y fuente de trastornos psicológicos importantes que precisan atención y tratamiento especializado. De ello se deduce que hay que tratarlo y podemos afirmar que, en la mayoría de los casos se puede controlar eficazmente.


Según el estudio “Pain in Europe” (1), realizado sobre más de 46.000 pacientes entre octubre de 2002 y junio de 2003, el dolor crónico es un problema extenso que afecta a 1 de cada 5 individuos, y en uno de cada tres hogares existe algún miembro que experimenta dolor. Además, la mitad de los individuos con dolor crónico sufre de dolor severo.


La prevalencia en Europa se sitúa en el 19% (cerca de 75 millones de personas), aunque existen algunas diferencias entre países, es más alta en Italia, Noruega y Polonia, y más baja (11%) en España (siendo el 5% de tipo moderado y el 6% severo). Esta misma encuesta refiere, que el dolor es la consulta más frecuente en Atención Primaria de Salud, y que solo el 23% de los pacientes acuden al especialista (1).


Fundamentalmente existen 2 tipos de dolor, el no-ciceptivo causado por estímulo de los receptores del dolor debido a lesión o daño, y el neuropático, causado por un malfuncionamiento en el sistema nervioso que activa el sistema somato-sensorial, a veces, sin causa física obvia. Clínicamente, el dolor neuropático suele estar infradiagnosticado (2) y se caracteriza por la asociación de síntomas sensitivos inespecíficos (que pueden ser positivos y/o negativos), pero no existe un consenso en los criterios diagnósticos de éste tipo de dolor (3-6). Además, existen pocos estudios realizados donde se compare directamente las características del dolor con lesiones neurológicas u otras lesiones de tipo somático (7-9).


El dolor neuropático (DN) es resultado de una disfunción (lesión o destrucción) de los nervios periféricos o, menos comúnmente, del sistema nervioso central (10, 11), puede tomar una variedad de formas incluyendo las parestesias (p. ej. sensaciones anormales tales como quemarse), de disestesias (sensación desagradable producida por estímulos normales) y de hiperestesia (sensibilidad aumentada al estímulo). Si está tratado de forma inadecuada, el dolor neuropático se acompaña frecuentemente por depresión, ansiedad, y trastornos del sueño (12-17). Actualmente se sabe que, el traumatismo de los nervios periféricos aumenta la excitabilidad de los nociceptores y esto implica un lanzamiento de procesos inflamatorios, in-munológicos y vasculares (18).


Este tipo de dolor, por su complejidad, es uno de los mayores desafíos en cuanto al manejo del dolor crónico se refiere y se configura como una de las áreas más prometedoras en la investigación del dolor. Gracias a esta complejidad requiere de un mayor conocimiento tanto de la neurobiología del mismo, como del manejo terapéutico de nuestros pacientes. Una de las repercusiones más importantes del tratamiento y manejo del dolor neuropático lo constituye el coste del mismo, tanto desde la perspectiva del finan-ciador de las prestaciones sanitarias, en su mayoría los Servicios Nacionales de Salud (SNS), como desde la perspectiva de la propia Sociedad si tenemos también en cuenta todos los costes que se ocasionan en el manejo de este tipo de dolencia. En sistemas de salud como el español, responsable de la financiación con cargo al erario público de la mayoría de los recursos sanitarios utilizados para el tratamiento del dolor, interesa, por esa razón, conocer el coste sanitario dedicado al manejo y tratamiento de esta patología, lo que debería redundar en ayudas a la toma de decisiones o a la redistribución de los recursos sanitarios. De esta manera, el objetivo fundamental de nuestro estudio (estudio REC: Registro Etiológico y de Costes del dolor neuropático) ha sido describir y analizar los costes de los recursos sanitarios puestos a disposición de los pacientes con dolor neuropático (DN) en nuestro país, según las causas etiológicas que lo originaron.


MATERIAL Y MÉTODO


Diseño


Estudio transversal con revisión retrospectiva de las historias clínicas de pacientes con diagnóstico de dolor neuropático (DN) seguidos en Unidades del Dolor y/o vistos por primera vez para control de su dolor en éstas unidades.


Ámbito


Unidades del Dolor de hospitales terciarios del Sistema Nacional de Salud (SNS) representativos del territorio nacional.


Pacientes y muestra


El estudio se diseño para incluir en cada unidad del dolor participante, hasta un máximo de 50 pacientes con diagnóstico de DN de acuerdo a los criterios clínicos habituales (3-5). Los pacientes incluidos podían estar siendo tratados en el centro participante y/o podían haber sido remitidos desde cualquier especialidad (incluida atención primaria) para control de su dolor, independientemente del centro y/o especialista, del tiempo de espera para ser atendido, del tiempo de evolución, o del sexo y edad del paciente. Los criterios de selección de la muestra incluyeron: pacientes ambulatorios, mayores de 18 años, de ambos sexos, con un diagnóstico previo de DN de, al menos, una antigüedad de 30 días con relación a la fecha de la visita. Los pacientes podían o no estar en tratamiento analgésico en el momento de la inclusión en el estudio.


La población del estudio fue reclutada entre Abril y Octubre de 2004. Se excluyeron a los pacientes que hubieran participado en ensayos clínicos o en cualquier tipo de investigación que requiriera la administración de algún fármaco o procedimiento diagnóstico, o en los que estuviera modificada la práctica médica habitual, y pacientes con deterioro cognitivo importante por cualquier causa que impidiera la recogida oral de los datos relativos a la utilización de recursos sanitarios.


Proceso de obtención de datos


Los datos analizados en el estudio se obtuvieron mediante extracción de los datos existentes en las historias clínicas de los pacientes en el momento de su revisión/atención en la unidad del dolor por los clínicos de la misma, y por obtención directa mediante entrevista con el paciente en aquellas variables no recogidas en su historia clínica. Los médicos participantes fueron previamente instruidos en los objetivos y definiciones operativas del estudio, y la información se incorporó a un formulario o cuaderno de recogida de datos (CRD) diseñado para esta finalidad. La información recogida fue volcada a una base de datos que posteriormente fue transferida al paquete estadístico con el que se procedió al análisis de los datos. Se recogió la información relativa a características de los pacientes, fechas de diagnóstico, tiempo de espera, medicación consumida (incluyendo denominación del fármaco, presentación, dosis, vía de administración y días de tratamiento), otra medicación administrada, tratamientos no farmacológicos prescritos y pruebas diagnósticas realizadas, desde el diagnóstico del DN hasta la fecha de revisión del paciente para el estudio.


Aspectos éticos


Las características del estudio no hacían necesaria su aprobación por los Comités de Ensayos Clínicos y Ética hospitalarios, dado que no se evaluaba ninguna intervención terapéutica específica, ni se administraba ningún cuestionario de salud o procedimiento diagnóstico. No obstante, el estudio fue revisado y aprobado por el comité de investigación científica de la Sociedad Española del Dolor (SED) previamente a su puesta en marcha. La base de datos construida no contenía ninguna variable que permitiera la identificación individual de los pacientes. Esta última característica no permitió la recuperación de datos, por lo que existen algunas variables con datos perdidos. A todos los pacientes se les solicitó su consentimiento para incluir los datos clínicos y de utilización de recursos en la base de datos del estudio. lógicos específicos para el dolor o a consecuencia del dolor, recogiéndose el nombre del principio activo, la dosis y la duración del tratamiento.


Análisis de costes


Medidas de resultados


Se recogieron datos demográficos; sexo, edad, talla, peso, índice de masa corporal, tiempo de evolución, tiempo de espera y responsable de la remisión. En todos los pacientes se estableció el diagnóstico etiológi-co del DN y la localización del mismo. Se consideraron los siguientes diagnósticos etiológicos principales: neuropatías, neuralgias, radiculopatías, plexopatías, dolor facial atípico, miembro fantasma, dolor central post-ic-tus, síndrome doloroso regional complejo, síndromes de atrapamiento periférico y otros.


Las variables principales del estudio incluyeron las relativas a la utilización de recursos sanitarios relacionados con el DN desde el diagnóstico hasta el tratamiento, como las visitas médicas (atención primaria, especializada, unidad de dolor y urgencias), hospitalizaciones y duración de la estancia, procedimientos diagnósticos (número y tipo de procedimientos; resonancia, estudio radiológico, ECO doppler, etc.), tratamientos no farmacológicos (fisioterapia, implantes, iontoforesis, etc.) y tratamientos farmaco-


El precio de los recursos sanitarios se obtuvo de la base de datos de costes sanitarios de SOIKOS (19), y para algunos recursos no especificados en esta base de datos, se contrastó su coste con expertos (implantes medulares y bloqueos) (tabla I). Los costes de los medicamentos empleados se obtuvieron del Catálogo de Especialidades Farmacéuticas del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos de España (20). Los fármacos se computaron a su precio de venta al público (PVP+IVA) de cada especialidad farmacéutica (genérica o de marca según cada caso) recogida en el CRD del estudio. En el caso de especificarse únicamente el principio activo, se seleccionó el precio correspondiente al medicamento genérico más barato.


El análisis de costes se realizó desde la perspectiva del Sistema Nacional de Salud, año 2004, por lo que solo se valoran costes sanitarios directos financiados por el sistema sanitario público español. Los costes se calcularon multiplicando su precio unitario por el número de recursos consumidos desde el diagnóstico hasta la fecha de inclusión en el estudio.


Análisis estadístico


Todos los análisis se realizaron con el programa estadístico SPSS versión 12.0, licenciado para la Universidad de Málaga.


Se realizó, en primer lugar, un análisis descriptivo de las características de los pacientes incluidos y del registro etiológico causante del DN en estos pacientes. A continuación se realizó un análisis biva-riante con las características de los pacientes y las variables dependientes (edad, sexo, tiempo de evolución, tiempo de espera, índice de masa corporal, origen de la remisión del paciente) utilizando el análisis de la varianza (ANOVA) de una vía, o la prueba S2, para analizar la homogeneidad de los grupos diagnósticos. Posteriormente, se realizó la evaluación con la muestra separada según la causa etiológica del dolor neuropático. Para esta evaluación se utilizó la prueba T-test de Student para grupos independientes o la prueba S2 para variables categóricas.


Se utilizó la prueba de Levene para contrastar el supuesto de homocedasticidad, y el test de Kolmogo-rov-Smirnov para comprobar la distribución normal de la muestra en las variables analizadas.


Los resultados descriptivos de los costes analizados se presentan como valores medios por mes desde el diagnóstico hasta el momento de la evaluación del estudio, y se expresan como media e intervalo de confianza del 95%. Además, se contabiliza la frecuencia y proporción de pacientes con utilización de cada recurso sanitario evaluado. Para la comparación de costes sanitarios directos según las causas etioló-gicas se utilizó el análisis de la covarianza (ANCO-VA), con el centro como factor de interacción, y el tiempo de evolución, tiempo de espera y la edad del paciente como covariables. Se aceptó como significativo un nivel de significación < 0,05 para contrastes bilaterales.


RESULTADOS


En nuestro estudio participaron un total de 18 unidades del dolor (ver apéndice), distribuidas en 13 Comunidades Autonómicas. Se reclutaron un total de 504 pacientes, siendo la mayoría mujeres (57,6%). El paciente medio de nuestro estudio era de 57,7 años, 71 Kg. de peso, 1,64 m de talla y un índice de masa corporal de 26,63. En la tabla II se recogen las características sociodemográficas de los pacientes incluidos en este estudio, así como el tiempo de evolución (en meses) de la enfermedad y el tiempo de espera (en días) para ser atendidos. Estos datos se muestran en valores medios según las causas etiológicas del dolor neuropático.


En relación a la procedencia de los pacientes incluidos en nuestro estudio el 23,4% derivaban de Atención Primaria, el 72,5% de Atención Especializada y el 4% de otros.


Etiología del dolor neuropático


En la fig. 1 se muestra la distribución etiológica del dolor neuropático, destacando como causas más frecuentes del mismo las radiculopatías (43,8%), seguido de las neuralgias (21,2% del total de diagnósticos).




De las radiculopatías, la causa más frecuente fueron las lumbosacras (34,6% del total de DN) seguida de las cervicales (8,6%). La causa más frecuente de neuralgias fueron las herpéticas (11,3% del total de DN) y las neuralgias del trigémino (6,9%). tes de acudir a la unidad de dolor) más frecuente fueron los AINEs (48%), seguido de los opioides (38%) y el grupo de “otros fármacos” (30%).


Utilización de recursos sanitarios


Medicamentos utilizados para el control del dolor neuropático


La media de medicamentos utilizados para el control del dolor neuropático de cualquier causa, fue de 2,65 fármacos por paciente (IC95%: 2,61-2,68). El patrón de utilización de fármacos analgésicos fue significativamente distinto en los pacientes seguidos en la Unidad del Dolor frente a aquellos remitidos desde otras especialidades, según se puede constatar en la tabla III. La mayoría de los pacientes tratados desde las Unidades del Dolor estaban consumiendo antiepilépticos (87%), seguido de opioides (58%) y antidepresivos (36%), mientras que en los pacientes nuevos (remitidos desde otras especialidades) el tratamiento previo consumido (fármacos prescritos an-


En la tabla IV se recoge la relación y tipo de recursos sanitarios utilizados mensualmente por los pacientes con dolor neuropático incluidos en nuestro estudio según causas etiológicas. Los pacientes con dolor neuropático suelen acudir casi una vez al mes a consulta médica (media = 0,87; IC 95%: 0,72-0,89).


El recurso sanitario más empleado fueron los medicamentos (100% de los pacientes), y en número superior a uno como se ha mencionado previamente, seguido de los procedimientos diagnósticos (el 93,1% de los pacientes), los tratamientos no farmacológicos (el 58,1%) y la hospitalización. Así, el 24,5% de los pacientes fueron hospitalizados en alguna ocasión desde el diagnóstico de la enfermedad, para el tratamiento del dolor neuropático. En referencia a éste último recurso, la media de días de hospitalización al mes de los pacientes con dolor neuropático fue de 0,22 (IC95%: 0,12-0,32), hallándose diferencias significativas respecto a la media de los pacientes, entre los pacientes con neuropatías (media = 0,564; p= 0,02) y radiculopatías (media= 0,14; p= 0,02).


Respecto a las visitas médicas, el 77% de los pacientes acudieron a las Unidades del Dolor, el 46% acudieron alguna vez a un especialista hospitalario, el 44% al servicio de urgencias y solo el 36% acuden al especialista de medicina familiar y comunitaria. En esta misma tabla se muestran las diferencias en la utilización de recursos en relación a la causa etiológica del dolor neuropático, encontrándose diferencias significativas en el número de visitas médicas realizadas por los pacientes con síndrome de atrapamiento periférico (SAP) respecto a la media de pacientes con dolor neuropático (p= 0,002). Estas diferencias fueron debidas a una mayor frecuentación en el servicio de urgencias de los pacientes con síndrome de atrapamiento periférico (0,512) respecto a la media de pacientes (0,19), diferencias que fueron estadísticamente significativas (p= 0,002).




También se encontraron diferencias estadísticamente significativas en el número de procesos diagnósticos empleados (media= 0,36; IC95%: 0,32-0,41) en neuropatías (p= 0,005), neuralgias (p= 0,005) y ra-diculopatías (p=0,003). En cuanto al número de tratamientos no farmacológicos instaurados en estos pacientes la media mensual fue de 0,10 tratamientos, y fueron mayores en las radiculopatías (0,124; p= 0,0001); y se emplearon menos en las neuropatías (0,049; p= 0,02) y neuralgias (0,065; p= 0,03).


Costes directos sanitarios


En la tabla V se muestran los costes directos sanitarios por paciente con dolor neuropático según la causa etiológica. El coste medio mensual de los pacientes con dolor neuropático en España es de 403€ (IC95%: 333-473). La mayor parte de los costes recaen en las hospitalizaciones (45%), seguidos de los tratamientos farmacológicos instaurados para el control de la enfermedad (29%), mientras que las visitas médicas solo supusieron el 9% del gasto total de costes directos sanitarios, casi igual que los procedimientos diagnósticos realizados (10%).


El coste medio mensual de las visitas médicas realizadas por estos pacientes fue de 37,7 euros (IC95%: 32,5-42,9), sin embargo fue muy superior en los pacientes con síndrome de atrapamiento periférico (media = 80 euros; p= 0,015).


En cuanto al coste por hospitalizaciones la media fue de 189,4 euros (IC95%: 128-250), siendo notablemente inferior en los pacientes con radiculopatías (media = 79,5 euros) y muy superior en los pacientes con diagnostico de miembro fantasma (media= 491,0 euros) y neuropatías (media=305,7), en todos los casos las diferencias fueron estadísticamente significativas (p= 0,02).


En relación al coste de los procesos diagnósticos realizados en los pacientes la media fue de 40,5 euros (IC95%: 36-45), pero fue superior en los pacientes diagnosticados de radiculopatías (media= 52,6 euros) e inferior en los diagnosticados de neuralgias (media= 22,3 euros), en ambos casos hubo diferencias significativas (p= 0,0001). Los costes debidos a tratamientos no farmacológicos instaurados mostraron un valor medio de 34 euros (IC95%: 15-53), pero sin diferencias significativas según la causa etiológica del dolor neuropático. El coste medio del tratamiento farmacológico fue de casi 124 euros (IC95%: 110-138), la única diferencia significativa observada fue respecto a los pacientes afectados de neuropatías (media= 162,1 euros; p= 0,001).



Cuando comparamos los porcentajes que ocupan estos costes en ambos grupos de pacientes se observan algunas diferencias importantes (tabla VI). Respecto al porcentaje de gasto que representaron las visitas médicas, la media fue del 9%, pero se eleva hasta el 22% en el caso de pacientes afectos de síndrome de atrapamiento periférico. Las hospitalizaciones ocuparon el 45% del total de costes medios, mientras que el grupo de pacientes con dolor neuro-pático debido a miembro fantasma ocupo el 75% del total de gasto en este subgrupo. Finalmente, el porcentaje que representa el consumo de medicamentos respecto al coste total por paciente fue del 29%, destacando los pacientes afectados de dolor central cuyo consumo representó el 42% del coste total.


DISCUSIÓN


Impacto del dolor sobre la calidad de vida y repercusiones económicas


El impacto que sobre la calidad de vida tiene el dolor crónico (1, 21) y la repercusiones económicas de ello, se refleja en la encuesta Pain in Europe (1), según esta, uno de cada 5 pacientes sufre de depresión a causa del dolor; cerca del 40% de las personas con dolor sufren alteraciones en su vida cotidiana (afectando al sueño, al ocio, etc.); a nivel laboral uno de cada 5 pacientes afectos de dolor crónico ha perdido su trabajo; el dolor crónico produce alrededor de 15 días de baja laboral al año por término medio.


En nuestro país estas cifras pueden verse ligeramente alteradas, así España es el país con el índice más alto de depresión (el 29%) debido al dolor crónico, el 22% de los pacientes que sufren dolor crónico pierden su trabajo, un 8% sufre cambios de responsabilidad en su trabajo y un 4% cambian de trabajo (1). En el estudio DONEGA, realizado en España en pacientes con dolor neuropático, la prevalencia de pacientes con síntomas de ansiedad o depresión fue considerable, rondando o superando el 20% (23).


En un artículo publicado en el 2003 (22), se relata como más de la mitad de las personas que sufren dolor crónico no está contenta con su medicación y el sufrimiento es de ellos, pero además supone un gasto de más de 3.000 millones de euros cada año a las arcas de la Sanidad pública. Además, un gran porcentaje de pacientes, según la Sociedad Española del Dolor (el 29%), suelen recurrir a la automedicación para tratar su dolor, con las connotaciones que puede derivarse en cuanto a mal control, efectos adversos (algunos de ellos importantes, al ser los AINEs los más utilizados) y los riesgos de interacciones, por tanto estas cifras de gasto podrían ser muy superiores.


No hemos encontrado estudios de costes del dolor neuropático parecidos al nuestro que nos diera una idea del coste del mismo o que permitiera, al menos, contrastar nuestros resultados. En el plano internacional, Smyth & Roberts (24) informaron de un coste mensual entre 34-150 dólares en pacientes con neuralgia postherpética, dependiendo del número de hospitalizaciones, variable ésta, como en nuestro estudio, que constituyó el principal determinante del coste del dolor neuropático. Asimismo, Berger y cols (25) informaron recientemente de un coste considerable en pacientes con cáncer cuando tiene dolor neuropático asociado.


En nuestro estudio, la principal variable determinante del coste ha sido la necesidad de hospitalización, particularmente en los pacientes con neuropatía y con miembro fantasma, que han sido los tipos de dolor neuropático en los que este componente ha sido significativamente mayor. Por el contrario, en los pacientes con radiculopatía, los costes hospitalarios fueron significativamente menores que en otros síndromes. Las neuropatías mostraron el coste significativamente mayor de entre los síndromes evaluados, y el miembro fantasma, aunque numéricamente el más elevado, no llegó a ser estadísticamente significativo. El elevado coste de las neuropatías se produjo a expensas de los costes hospitalarios y farmacológicos. Por el contrario, las radiculopatías presentaron el coste significativamente más bajos de todos.



En nuestro estudio hemos observado la existencia de diferencias muy importantes en el patrón terapéutico de manejo del paciente con dolor neuropático. Así, mientras que el paciente que es remitido a la unidad del dolor para control del mismo, está siendo tratado principalmente con AINES, fármacos sin indicación aprobada en el tratamiento del dolor neuropático, éste tipo de fármacos se utiliza escasamente en una quinta parte de los pacientes que son seguidos en las unidades del dolor, donde los pacientes alcanzan un control adecuado del mismo. Estos resultados pueden hacernos reflexionar sobre la necesidad de formación y divulgación de los protocolos y guías de tratamiento adecuado del dolor neuropático, independientemente de su etiología, y del papel que pueden desempeñar las unidades especializadas en el tratamiento de este tipo de dolor.


Limitaciones del análisis de costes


Una de las posibles limitaciones del análisis de costes descrito en este trabajo es la posibilidad de haber realizado una infraponderación de los recursos utilizados por el paciente en esta patología y, por lo tanto, de realizar una estimación menor del coste real de este tipo de trastornos médicos. Este hecho puede ser debido al diseño del estudio y la necesidad de utilizar el efecto de recuerdo del paciente para computar la utilización de recursos no registrados en la historia del paciente. Aunque esto puede ser cierto, creemos que la infraponderación debería ser de magnitud limitada, toda vez, que los posibles recursos no recogidos u olvidados corresponderían a visitas médicas de atención primaria, que ponderan en menor cuantía, más que a otros recursos como hospitalizaciones o visitas médicas a servicios de urgencias que tienen un componente mas sustancial en el coste de la enfermedad, y que difícilmente no son recordados por el paciente o no se registran en la historia médica.


Otra posible limitación, es que el estudio no re-clutó muestras balanceadas en cuanto al número de pacientes por cada etiología considerada, y que en algunos centros participantes se pudo reclutar más pacientes de un determinado tipo que de otros. En este sentido, cabe señalar que la muestra recogida, dado el tipo de muestreo, recoge la prevalencia real de los diferentes tipos de etiología causando dolor neuropático, siendo más representativo de lo que ocurre en la práctica clínica normal y real, ya que el objetivo primario del estudio era valorar el coste del dolor neuropático de forma general.


Como conclusión, creemos que este estudio aporta una información de índole económica que es importante, no solo porque aporta unos resultados de los que apenas había constancia previa, sino que además, al aportar datos conseguidos en condiciones de práctica médica habitual, y en distintos síndromes etioló-gicos, constituye una aportación relevante y necesaria de ayuda en la toma de decisiones sanitarias. Por último nos gustaría señalar que aunque la transferibili-dad de estos datos a otros sistemas sanitarios es complicada, obviamente por la diferencia de precios de los recursos sanitarios utilizados y, también, por los diferentes protocolos asistenciales en este tipo de pacientes, sin embargo los hallazgos de este estudio pueden orientar a los decisores sanitarios de la magnitud del coste de esta patología y puede llevarles a fijar su atención en aquellos síndromes etiológicos que en este estudio han mostrado una mayor utilización de recursos sanitarios.


APÉNDICE


Investigadores del grupo colaborativo del estudio REC: Unidades del Dolor de Hospital Fundación Jiménez Díaz (Madrid), Hospital Universitario de Ge-tafe (Madrid), Hospital Universitario de San Juan (Alicante), Hospital Universitario La Paz (Madrid), Hospital Miguel Servet (Zaragoza), Hospital Lozano Blesa (Zaragoza), Hospital General de Mallorca (Mallorca), Hospital Universitario San Carlos (Madrid), Hospital Universitario Infanta Cristina (Badajoz), Hospital Provincial de Logroño (Logroño), Hospital de Galdakao (Vizcaya), Hospital de Navarra (Pamplona), Hospital da Costa-Burela (Lugo), Hospital Xeral-Calde (Lugo), Hospital Central de Asturias (Oviedo), Clínica del Dolor (Valladolid), Hospital Insular de Las Palmas (Gran Canaria), Hospital Universitario Carlos Haya (Málaga).


AGRADECIMIENTOS


A la Sociedad Española del Dolor (SED) por ser promotora de este estudio. A todas las Unidades de Dolor participantes, sin cuya colaboración desinteresada no se habría podido realizar el estudio. A Pfizer España por el soporte logístico en la organización y tabulación de los datos del estudio.


CORRESPONDENCIA


Manuel J Rodríguez


Unidad del Dolor


Hospital Universitario Carlos Haya


Avda del Hospital Civil s/n


29009 Málaga


Tfno.: 951- 29 0316


e-mail: majel946@yahoo.es


Financiación: Ninguna


Conflictos de interés: No declarados


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Palabras clave: dolor neuropático , costes , unidades del dolor , España , etiología ,

 

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