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cartas al director  

 

HIPOTENSIÓN TARDÍA TRAS ADMINISTRACIÓN DE MORFINA INTRATECAL. UN NUEVO EFECTO SECUNDARIO A CONSIDERAR.

Autores: Juan Ignacio Fernández-Liesa , ; José Manuel Mendieta , ;

Codigo de referencia de este contenido:
José Manuel Mendieta , ; Juan Ignacio Fernández-Liesa , ; :HIPOTENSIÓN TARDÍA TRAS ADMINISTRACIÓN DE MORFINA INTRATECAL. UN NUEVO EFECTO SECUNDARIO A CONSIDERAR. Rev Soc Esp Dolor 6 (1999);4 :315 - 315
 

 

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S r. Director:

El uso de morfina intratecal para analgesia postoperatoria en casos de cirugía mayor está ganando aceptación en los últimos años como una técnica válida. Sin embargo no es una técnica exenta de riesgos (1,2). Recientemente hemos observado un caso de hipotensión arterial tardía tras la administración intratecal de morfina para analgesia postquirúrgica. Se trataba de un paciente varón, de 77 años de edad, 68 kg de peso y 1,67cm de estatura, programado para artroplastia total de cadera. No presentaba antecedentes médico-quirúrgicos de interés. Las pruebas preoperatorias fueron normales. Se realizó una anestesia raquídea con 13 mg de bupivacaína hiperbárica y 0,2 mg de morfina libre de conservantes. La cirugía duró 120 minutos y el sangrado estimado fue de 500 cc, siendo repuesto con 2.000 cc de cristaloides y 500 cc de coloides. Finalizada la cirugía el paciente ingresó en la Unidad de Reanimación con VAS de 0, permaneciendo hemodinámicamente estable. A las 3 horas del ingreso el paciente, que ya no presentabla signos de bloqueo motor ni sensitivo, presentó un episodio de hipotensión arterial (TA 70/30) con bradicardia (FC de 48 l.min- 1), no atribuibles a sangrado (los redones de la herida quirúgica contenían 25 cc de tipo serohemático) y sin ningún otro síntoma acompañante. Tras administración de 1.500 cc de cristaloides, 1 mg de atropina y 25 mg de efedrina, el paciente retornó parcialmente a sus valores hemodinámicos basales, no consiguiendo una total estabilización hemodinámica. Durante la reanimación con líquidos se procedió a cateterizar una vía venosa central obteniendo una presión venosa central de 10 cm H20, y se obtuvo un ECG de doce derivaciones que no mostró ninguna alteración. El paciente permaneció durante las tres horas siguientes con tendencia a la hipotensión arterial, requiriendo la administración de coloides (1.500 cc) y bolos de efedrina (75 mg en total). Tras la administración de naloxona (0,1 mg) se produjo la normalización de la tensión arterial. En el resto del periodo p o stoperatorio no se evidenciaron alteraciones destacables, ni signos de sangrado postoperatorio importante. La administración de morfina intratecal, por su característica de hidrosolubilidad, presenta una distribución rostral, lo que provoca un grado variable de depresión del SNC tanto a nivel espinal como supraespinal. Aunque su efecto adverso más temido es la depresión respiratoria tardía, se debe tener en cuenta su efecto sobre el centro vasomotor. Este efecto provoca una vasoplejia generalizada, manifestándose de forma variable, entre hipotensión ortostática y hipotensión sintomática en decúbito. Estas manifestaciones se pueden asociar a bradicardia por disminución de llenado de las cavidades cardiacas. Dada la farmacocinética de la morfina, este efecto depresor del centro vasomotor se va a producir en un periodo de tiempo variable, entre 5-10 horas tras su administración intratecal, tiempo que tarda en producirse un ascenso del fármaco hasta el tronco encefálico. El tratamiento de este cuadro debe basarse en relleno vascular, monitorización de la volemia, agentes vagolíticos, y en casos extremos, administración de Naloxona iv. Consideramos pues que se debe realizar tanto la monitorización hemodinámica como la respiratoria en aquellos pacientes que han recibido morfina intratecal, cuyo postoperatorio mediato se realiza en plantas de hospitalización, durante las primeras 12 horas tras su administración. También debemos considerar la vasoplejia por opiáceos de origen central como posible causa de hipotensión postoperatoria en pacientes que han recibido morfina intratecal .

Juan Ignacio Fernández-Liesa y José Manuel Mendieta Departamento de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor. Hospital García Orcoyen, Estella (Navarra). Clínica Universitaria de Navarra, Pamplona

B I B L I O G R A F Í A

1 . Jacobson L, Chabal C, Brody MC. A dose-response study of intrathecal morphine: efficacy, duration, optimal dose, and side effects. Anesth Analg 1988; 67: 1082-8.

2 . Mendieta JM, Fernández-Liesa JI, Marco G, Macías A, Calderón R, Carrascosa F, Arroyo JL. Effect of intrathecal low dose morphine for postoperative analgesia after total hip replacement. Br J Anaesth 1998; 80 (Suppl I): 180.

 

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