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Portada > Vol 9 > Num 6 > Articulo 171    
     
Editorial  

 

¿Tienen algún papel los cannabinoides en el tratamiento del dolor?.

Autores: Moreno - Brea , M R ; Micó , J A ;

Codigo de referencia de este contenido:
Micó , J A ; Moreno - Brea , M R ; :¿Tienen algún papel los cannabinoides en el tratamiento del dolor?. Rev Soc Esp Dolor 9 (2002);6 :351 - 352
 

 

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El empleo de los derivados de la Cannabis sativa como remedio para distintas dolencias está documentado desde muy antiguo, habiendo pasado en su larg a historia terapéutica por situaciones tan diversas como el uso ocasional, la persecución o la prescripción médica reglada. Posiblemente su empleo analgésico es uno de los que atesora mayor constancia histórica, tanto en las antiguas civilizaciones asiáticas, como en Occidente (caso de las propuestas de Hildegard de Bingen en pleno medioevo, o su candidatura como sustituto del opio en los siglos XIX y principios del XX). Sin embargo, la interpretación de su utilidad clínica se ve limitada por la escasez de datos disponibles. En efecto, la mayor parte de la evidencia acumulada en las últimas décadas procede de historias clínicas o casos particulares, existiendo pocos ensayos controlados con cannabinoides (ya sean extractos de cannabis o derivados aislados).

Así, el metaanálisis de los ensayos controlados randomizados realizados con cannabinoides, revela que su efectividad para controlar el dolor no es mayor que la codeína (1), a lo que habría que sumarle sus efectos depresores centrales. No obstante, la escasez de datos que fueron incluidos en esta revisión cualitativa (222 pacientes en total), sumada a la diversidad de situaciones clínicas encaradas en dichos ensayos, dispersa y debilita los resultados obtenidos. Si además consideramos la importante presencia de efectos depresores centrales, los cannabinoides no se presentarían como una alternativa seria en el tratamiento del dolor agudo. Un caso diferente, admitido por todos los autores, es la posibilidad de su empleo en el tratamiento del dolor crónico, particularmente el que acompaña a la espasticidad (por sus efectos positivos sobre ella) y el dolor neuropático. Por otra parte, el descubrimiento en la década de los noventa del sistema endógeno de cannabinoides, ha ocasionado un giro radical en la percepción de estas sustancias y sus posibilidades en terapéutica. En concreto, la participación de este sistema en la nocicepción ha sido suficientemente constatada por numerosos trabajos; no sólo se ha probado la influencia que su manipulación tiene sobre distintos modelos de dolor experimental, sino que se han comenzado a conocer las vías y mecanismos implicados en tales efectos (2). Así, el receptor CB1, principal tipo de receptor cannabinoide neuronal, se expresa intensamente en áreas centrales claves en la nocicepción (como la sustancia gris periacueductal o el asta dorsal de la médula) y parece mediar los efectos antinociceptivos de los cannabinoides, aunque también pudieran participar otros receptores (CB2, receptores vainilloides,...). Numerosos trabajos han mostrado el efecto antinociceptivo de los cannabinoides (sean naturales o sintéticos) en diversos modelos experimentales de dolor agudo.

Sin embargo, pese al indudable interés que tienen estos trabajos para definir la participación cannabinoide en la fisiopatología del dolor, desde un punto de vista clínico, según hemos comentado previamente, resulta más interesante comprobar si tales sustancias resultan eficaces en modelos de dolor crónico. Recientemente, se han publicado distintos trabajos en los que se demostraba no sólo el efecto analgésico de diversos cannabinoides sino su capacidad para reducir la hiperalgesia térmica o mecánica en modelos animales de dolor crónico. De entre éstos, merece la pena destacar el trabajo realizado por el grupo de Fox (3) que prueba la potente eficacia antihiperalgésica de los cannabinoides (agonistas selectivos sintéticos) en un modelo de dolor neuropático en la rata y la mediación en el mismo no sólo de acciones centrales, sino también periféricas, corriendo paralela a la aparición de efectos centrales (sedación, catalepsia,...) en el animal de experimentación.

Estos resultados alientan la investigación en este campo; la eficacia y selectividad de los cannabinoides para abolir la hiperalgesia, apoyarían la hipótesis que, a priori, aboga por su empleo en determinadas situaciones de dolor crónico, particularmente el neuropático, en las que no siempre es posible alcanzar un alivio significativo. Sin e m b a rgo, es preciso recordar que la activación del sistema endocannabinoide también es responsable de otros efectos que pueden no ser deseables e incluso poco tolerables en clínica. Nos referimos esencialmente a los efectos psicotrópicos derivados de la activación de los receptores CB1 centrales; la alternativa pasaría por el empleo de moléculas incapaces de atravesar la BHE, siempre que su acción periférica fuese suficiente para alcanzar los efectos deseados. Por ende, algunos derivados cannabinoides presentan cierta actividad inflamatoria que podría, asimismo, ser utilizada de alguna manera para alcanzar el alivio del dolor en determinadas circunstancias .

En definitiva, la posibilidad de modular el sistema cannabinoide endógeno mediante moléculas selectivas brinda una oportunidad terapéutica más; sin embar g o , aún queda mucho camino por recorrer antes de llegar a definir el papel, prometedor, de los cannabinoides en el tratamiento del dolor; no sólo resta por establecer su eficacia real en clínica sino que previamente es preciso concretar aspectos tan básicos como las sustancias a emplear (cannabinoides naturales versus sintéticos y su perfil farmacodinámico), vías, dosis, estrategias para evitar el desarrollo de tolerancia, ... así como definir su papel real en el marco de las estrategias terapéuticas disponibles. En este sentido, pudieran jugar un papel importante como coadyuvantes analgésicos y colaborar en el diseño de estrategias encaminadas a retrasar el desarrollo de tolerancia a opiáceos. El gran número de investigaciones abiertas en torno a este sistema endógeno de neurotransmisión, podrían darnos las respuestas a todos estos interrogantes en un futuro muy próximo (4).

M. R. More n o - B rea y J.A. Micó

Departamento de Neurociencias. Universidad de Cádiz

B I B L I O G R A F Í A

1 . Campbell FA, Tramer MR, Carroll D, Reynolds JM, Moore RA, McQuay HM. Are cannabinoids an effective and safe treatment option in the management of pain? A qualitative syste-matic review. Br Med J 2001; 323: 13-6.

2 . Pertwee RG. Cannabinoid receptors and pain. Progr Neurobiol 2001; 63: 569-611 .

3 . Fox A, Kesingland A, Gentry C, McNair K, Patel S, Urban L, James I. The role of central and peripheral Cannabinoid1 receptors in the antihyperalgesic activity of cannabinoids in a model of neuropathic pain. Pain 2001; 92: 91-100.

4 . Fox A, Kesingland A, Gentry C, McNair K, Patel S, Urban L, James I. La función de los receptores cannabinoides1 centrales y periféricos en la actividad antihiperalgésica de los can-nabinoides en un modelo de dolor neuropático. Rev Soc Esp Dolor 2002; 9: 363-76.

 

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